Iglesia Cristiana Candelero De Oro

                    Fuquay Varina, North Carolina, USA

* CONOZCA A NUESTROS PASTORES: 

Los Pastores Juan Carlos y Lidia Hernández han sido llamados por Dios para llevar las buenas nuevas de salvación a nivel local, nacional e internacional. El propósito de sus vidas es establecer el Reino de Dios en Carolina del Norte, los Estados Unidos, y en todo el mundo con la visión específica de: Evangelizar, Afirmar, Discipular y Enviar.


El Pastor Juan Carlos Hernández es el pastor principal de la Iglesia Cristiana Candelero de Oro, en Fuquay Varina, NC, EE.UU. La formación de líderes de Reino y las manifestaciones visibles del poder sobrenatural de Dios distinguen a este ministerio. El Pastor Hernández es graduado del Instituto de Ministerios Cristianos Adid Eden de la ciudad de Miami, FL. En la Iglesia Catedral del Pueblo, donde ellos perseveraron por más de 25 años. Actualmente reside en Angier, Carolina del Norte, junto a su esposa y compañera en el ministerio la Pastora Lidia Hernández y tienen 3 Hijos y 4 nietos.


La Pastora Lidia Hernández es una mujer de oración, usada fuertemente por Dios en la intercesión profética, sanidad interior, liberación y guerra espiritual. La Pastora está actualmente estudiando en el Instituto INSTE y así poder obtener su certificado. Ella es una estudiosa de la Biblia, la oración, intercesión y la búsqueda de la presencia de Dios.


EL LLAMADO DE DIOS PARA LOS PASTORES HERNÁNDEZ:

La base fundamental de Candelero de Oro, está compuesta por: la palabra de Dios, la oración e intercesión y la adoración. Precisamente, en oración y con la confirmación de Dios a través de Profetas, Los Pastores Hernández recibieron el llamado de Dios para comenzar la obra y pastorear en una ciudad donde ellos menos se lo imaginaban y sobre todo por el proceso tan difícil que enfrentaban en ese momento.


La enfermedad del cáncer había avanzado de manera increíble y los diagnósticos médicos decían que ella se estaba muriendo. Mientras tanto la Pastora fue sometida a una cirugía donde el mismo día de la operación los doctores ni ellos mismos sabían cuál era el tipo de operación iban a realizar y que no nos garantizaban poder hacer nada por ella. La operación se efectúo y así mismo fue que los doctores no pudieron remover el cáncer en su totalidad porque había alcanzado todos los órganos de su estómago. Después fue sometida a un tratamiento de quimioterapia y radiación al mismo tiempo. Años después Dios hizo el milagro y fue sanada totalmente del cáncer. 


Fue en ese momento de búsqueda y de intimidad con Dios que Dios mismo les empezó a usar de manera sobrenatural en la iglesia La Catedral del Pueblo donde ellos perseveraban por más de 27 años y al mismo tiempo Dios los empezó a enviar de misioneros a diferentes países tanto fuera y dentro de los Estados Unidos EE.UU. Dios mismo los estaba preparando para lo que tenía preparado para ellos y fue cuando Dios los envió a una pequeña ciudad en Apex, Carolina del Norte, donde visitaban a un Pastor que recién empezaba a pastorear en ese lugar. Ellos ayudaron al Pastor de esa iglesia local a organizar los diferentes ministerios dentro de la iglesia como los son la escuela dominical, Células en los diferentes hogares etc.


Pero fue al poco tiempo después de viajar constantemente de Miami, FL hacia Apex, Carolina del Norte cuando un pequeño grupo de personas que estaban sin Pastor y que se reunían en la pequeña sala de una casa, que se encontraban con la necesidad de tener alguien que los pastoreara. Este pequeño grupo de personas habían conocido a los Pastores Hernández en muchas de las campañas de avivamiento a los cuales ellos habían sido invitados a predicar. Y fue cuando en medio de muchas de las oraciones que ellos hacían a Dios que Dios les revelo que ellos iban a pastorearles. Fueron muchas las personas que ellos pensaron pudieran llenar esa necesidad en la que se encontraban pero Dios les revelo que serían los Pastores Hernández que los pastorearían y días después Dios puso en el corazón de ellos comunicarse con los Pastores Hernández y compartirles lo que Dios les había puesto en su corazón, Al poco tiempo después Dios confirmaba que definitivamente tenía algo grande para todos.


Hoy en día el Pastor Juan Carlos Hernández, junto a su esposa, la Pastora Lidia, y algunos de sus hijos y nietos se mudaron a este estado y comenzaron a pastorear.

Desde el inicio de su ministerio, con esfuerzo y sacrificio, los Pastores Hernández, pusieron todo a un lado; y pagaron el precio con su dinero, su tiempo, su hogar y sus hijos. Los dos oraban, fielmente, buscando la guía del Espíritu Santo, mientras atendían su hogar, sus trabajos y comenzaban a llevar un pueblo a su destino.